Medicina para todos

Entrevista

“Todos los jóvenes son vulnerables al mal uso de redes sociales, porque todos están expuestos”

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Yolanda Quiles es Psicóloga y fundadora de la spin-off Centro CREA de Elche. Especialista en trastornos de la conducta alimentaria, e investigadora. Ha participado en varios proyectos de la Universidad Miguel Hernández (UMH). Actualmente realiza la instauración en España del proyecto ECHOMANTRA, iniciado en el King’s College de Londres con grandes esperanzas en los futuros resultados en nuestro país.

¿Por qué la adolescencia es una etapa vulnerable para desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria? ¿Existe algún patrón común de inicio?

La adolescencia es una etapa vulnerable porque los jóvenes están madurando, generando su propia identidad, su propia personalidad. Es una etapa de cambios a nivel cognitivo, social, y físico que tienen que integrar en su  nuevo yo. Esos cambios en el caso de las mujeres conllevan redistribución del tejido adiposo con ensanchamiento de caderas, abdomen y desarrollo de mamas. Esta nueva figura corporal choca con el ideal de belleza femenino de extrema delgadez en el que las curvas no son bien recibidas. En esta ocasión, las jóvenes adolescentes comparan su nuevo cuerpo con el idealizado y aparece una insatisfacción corporal. Piensan incluso que sin cumplir los cánones de belleza establecidos no serán aceptadas socialmente. Además, el  cambio puberal puede ser también crítica o burla por el grupo de iguales, lo que aumenta la insatisfacción con el cuerpo y puede conllevar a realizar una dieta no supervisada. El inicio de este tipo de dietas autodidactas es el mayor factor de riesgo para el desarrollo de un trastorno de la alimentación.

“El inicio de dietas autodidactas sin supervisión es el mayor factor de riesgo para el desarrollo de un trastorno de la alimentación

Las redes sociales influyen mucho en los adolescentes, ¿qué personalidades son las más vulnerables y cómo podemos prevenirlo?

Todas las personalidades son vulnerables, porque todos los adolescentes son consumidores de redes sociales. El tratamiento preventivo lo realizamos con todos ellos, sobre todo en mujeres, que por lo que se ha comentado previamente, son las más afectadas. Hay que tener mucho cuidado con las fotos de Instagram y los videos de Tik Tok, donde hay mucha comparación y presión social.

En cuanto a las actividades preventivas que se llevan a cabo, se trabaja con la alfabetización de los medios de comunicación o con el uso de redes sociales, es decir, se implica al adolescente para que desarrolle una actitud crítica ante los contenidos que recibe o a los que está expuesto. Se les anima a no creer todo aquello que leen o ven y a afrontarlo con una actitud crítica y no como meros espectadores. Así como fomentar la aceptación de diversas formas corporales.

No todos podemos tener el mismo físico, y menos ante un referente elegido al que puede acceder una minoría de la población con mucho esfuerzo y sacrificios. Tenemos un modelo irreal que la mayoría de los mortales no pueden conseguir.

¿Deben los padres supervisar el uso de redes y el acceso a internet?

Se tienen que entender las redes sociales como un gran mundo. Igual que no se dejaría a un niño solo en la avenida principal de una gran ciudad, el mundo de las redes es similar. Todos los padres deben saber qué información están buscando y a qué contenido acceden sus hijos.

Ante un diagnóstico de un trastorno alimenticio, los padres son conscientes por primera vez de cómo sus hijos están siguiendo a gente o buscando blogs e información sobre cómo perder peso de una manera rápida, qué ejercicios son buenos para adelgazar etc. Sin que anteriormente hubieran sido conscientes del problema.

Una vez diagnosticado un TCA,  ¿Qué papel tiene la familia para superar la enfermedad?

La familia tiene un papel fundamental, ya que la mayor parte de las personas son adolescentes, o adultos jóvenes que aún siguen viviendo en casa y la enfermedad se manifiesta en ese entorno. Los familiares son los que les tienen que ayudar y les tienen que cuidar las veinticuatro horas del día, los siete días a la semana.

Además, el Centro CREA está desarrollando un proyecto de investigación: ECHOMANTRA ¿Puede hablarnos un poco más de este proyecto?

ECHOMANTRA es un modelo de intervención terapéutica, un ensayo clínico, controlado, aleatorizado con un grupo experimental y un grupo control, en unidades hospitalarias y hospital de día. En el grupo control se utiliza el tratamiento estandarizado en la unidad en la que se encuentre el paciente y en el grupo experimental se utiliza ese tratamiento estandarizado usual asociando este nuevo modelo de intervención.

ECHO y MANTRA son acrónimos de los modelos  con los que se trabaja en inglés. ‘ECHO’ hace referencia a la parte dirigida a los familiares, habla de qué es y qué no es la enfermedad, mitos y creencias. Cómo afrontar todo lo que genera en los familiares experiencias negativas durante el cuidado de sus hijos (habilidades de comunicación, manejo de conflictos, gestionar el tiempo, autocuidado….) Muchas veces las familias no saben cómo actuar ante diferentes y complejas situaciones. Es muy importante que los cuidadores obtengan las herramientas y habilidades de comunicación, para manejar situaciones conflictivas en casa. A la familia no se le puede dejar al margen, deben saber que es una enfermedad grave con necesidad de un tratamiento específico (nutricional, psiquiátrico y psicológico) para poder recuperarse.

“Es muy importante que a la familia no se le deje al margen”

La parte ‘MANTRA’  es lo que se trabaja con las pacientes, principalmente los factores que pueden estar ayudando al mantenimiento del problema: La rigidez cognitiva, el perfeccionismo, la dificultad de las relaciones interpersonales, aislamiento social, y pautas para manejar esos factores.

¿Uno de los factores de mantenimiento de los trastornos de la alimentación es la ‘identidad’ de la que las enfermas hablan? ¿A qué se refieren?

La anoxia u otros trastornos les dan una identidad propia durante la enfermedad, actuando efectivamente como factor mantenedor. La enfermedad les concede una atención que antes no tenían, y el trastorno les aporta otro sentido de vida. No es un factor desencadenante, porque no se piensa en desarrollar el trastorno para obtener una etiqueta; pero es muy difícil tras obtener una etiqueta el aprender a vivir sin ella. Este trastorno les ha ofrecido entornos nuevos, y nuevos conocidos, grupos de amigas que previamente no tenían que reafirman esa identidad adquirida.

¿Cómo salir de esa etiqueta, para adquirir una nueva libre del trastorno y enfermedad?

 Tenemos que hacerles sentir la realidad, que son alguien sin necesidad de esa etiqueta adquirida durante el TCA. Validar la  persona fuera del trastorno alimentario y la enfermedad y mostrarles que existe un mundo fuera en el que se pude ser uno mismo sin necesidad de etiquetas

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